Ser y no ser
El yayo Tasio me pregunta entre solemne y contrariado qué somos realmente. Su soprendente duda existencial, lanzada a quemarropa, me inquieta. Temo que se le haya ido la cabeza. Que de sopetón haya dejado ser un abuelo cascarrabias y entrañable para convertirse en un viejo enajenado y dependiente. Tasio se explica, me sosiega. Al minuto […]