Estaba yo un día de San Mateo apurando no se qué artículo cuando sonó un teléfono en la otra punta de la redacción. Faltaba nada para la hora de comer y me había quedado prácticamente solo, así que aunque el timbrazo quedaba lejos descolgué por si se trataba de alguna urgencia. “Qué pasa, soy Jose” […]