No es extraño que al yayo Tasio le asalte de vez en cuando algún turista despistado para preguntarle, mapa en mano, por dónde se va algún lugar señalado. Como el abuelo acostumbra a invertir sus horas muertas deambulando por Logroño para certificar que cada baldosa sigue en su sitio, los visitantes deben verle como una […]