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Mujer

8 de marzo
Mercedes Garcia-Laso 07-03-2017 | 9:46 | 0

8 de marzo, Día de la Mujer… A mí no me van estos días mundiales, internacionales o lo que sean (que le vamos a hacer, raruna que es una). Pero suelo escribir en ellos porque vivimos en el mundo que vivimos y mi espíritu es más de conversar con el vecino en su propia casa disfrutando juntos de vino, un té o lo que me ofrezca, que de ir por las calles con carteles y altavoces.

Sin embargo, esta semana me ha pillado el toro. Y con lo lento que escribo me resulta imposible elaborar algo medianamente decente para el Día de la mujer. Con lo que voy a hacer un re-mix.

Primero, os dejo los enlaces a los minimapas más relevantes para un 8 de marzo:

Hombres y mujeres: Minimapa práctico orientado a “luchar” contra la  discriminación en la vida  cotidiana, tanto externa como la que se da dentro de nuestras cabezas… o, como expresa la ilustración de Sara Fratini de abajo, a ¡crecer juntos!

Día de la Mujer, reflexiones personales.

Mujer y discapacidad.

Violencia contra la mujer.

✎ Y para futuros Minimapas sobre este tema podréis siempre consultar la etiqueta “Mujer

Segundo. os dejo el enlace a la app Palabra de Mujer de la Asociación Mujer, Ciencia y Tecnología con frases de científicas, pensadoras, y artistas para ampliar así nuestros escasos y rígidos referentes de mujer (sobre todo en las generaciones más jóvenes).

Y tercero, y con ello me despido, os copio un pequeño texto que rula por facebook. Se refiere al cáncer pero creo que nos puede iluminar también en otros temas, como el del Día de la Mujer que nos ocupa hoy. ¡Menos postureo y más granitos de arena!

***NO, NO ACEPTO EL RETO… es más, estoy hasta los cojones (sí, he escrito cojones) de tanta y tanta tontería y de tanto lacito. No hago ningún reto, ni fotos, ni echarme agua en cubos… porque una foto mía en blanco y negro o a color no va tener ninguna repercusión en la lucha contra el cáncer o cualquier otra enfermedad o causa. ¿Ahora quieres un reto de verdad? Pues ve hasta cualquier hospital y dona médula o aprovecha para hacer una donación de sangre o plaquetas que puede ayudar a mucha gente.

¿No puedes o no quieres…? no pasa nada. ¿Qué tal si donas 10 ó 20 € para la confección de pelucas para niños con quimioterapia o para el apoyo a las personas con cáncer en situación de vulnerabilidad? ¿Que no tienes dinero para donar? pues córtate el pelo y lo donas a Mechones Solidarios.

¡¡ Una publicación en Facebook no cambia nada !!….. es una chorrada sólo. Es postureo.  Nadie hará conciencia sólo por ver selfies de “caras bonitas”. -Hay otras maneras para hacer conciencia. ¡¡ Seámoslo nosotros primero !!***

(Mercedes GarcíaLaso, tu psicólogo en Logroño y autora del libro Minimapas para Tormentas).

Sara Fratini 8 de marzo

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Día de la Mujer, compartiendo experiencias y reflexiones muy personales
Mercedes Garcia-Laso 08-03-2016 | 7:36 | 0

Tal día como hoy hace dos años, escribí el siguiente artículo para la edición impresa del periódico La Rioja. No es estrictamente un mini-mapa pero lo recupero como tal para este blog, hoy Día de la Mujer, esperando que os sea de utilidad. Hasta la próxima, navegantes!

*** Diario La Rioja, 8 de marzo de 2014, página 20:

Me llamo Mercedes, soy mujer y tengo una parálisis cerebral de nacimiento que me hace ir habitualmente en silla de ruedas y tener dificultades en manos, habla y respiración. “A pesar” de estas dos características y de que tengo épocas mejores y peores, me va la “escalada”, jeje, y soy licenciada en psicología y farmacia; obtuve el número uno en el PIR (equivalente al MIR de medicina) entre 2000 aspirantes; he trabajado en Logroño, Zaragoza y Barcelona; conduzco; y vivo sola. Por todo ello, desde el periódico La Rioja me han invitado a compartiros experiencias y reflexiones hoy 8 de marzo, día de la mujer.

Actualmente trabajo, entre otras cosas, en un programa de atención a la mujer con discapacidad. Éste nace a partir de la doble discriminación (no es simplemente una suma) que sufrimos este colectivo, avalada por numerosos estudios. Aunque cada situación es diferente, en general, y por citar sólo un ejemplo, mientras que al hombre con discapacidad  se le anima a trabajar, ser independiente, tener pareja, hijos; a nosotras se nos relega a tareas dentro de la familia de origen.

Hoy, sin embargo, mi enfoque quiero que sea otro.  Todo el mundo tenemos limitaciones, y quizás al ser las mías tan evidentes, puede ayudar a hacer más visibles cuestiones que, a mi parecer, afectan a las mujeres en general: Simplemente por nacer con vagina, nos van construyendo más y más obstáculos que nos ponen la vida mucho más difícil. Obstáculos que son tanto externos –desigualdades, maltratos…–; como internos, en nuestra propia identidad como mujer, lastrada por siglos de dolor, sometida a rígidas plantillas sociales y sin contacto auténtico con nuestro cuerpo, con nuestra naturaleza.

Como tantas y tantas mujeres, he tenido que luchar día a día por salir adelante: En mi caso, de niña, fisioterapia diaria, cuadernos embadurnados de sudor por intentar escribir, momentos de rechazo en el parvulario…; Negra soledad en la adolescencia; Luchas por vencer mi extrema timidez en mi juventud; Y siempre siempre la exigencia, el esfuerzo… el esfuerzo para vestirme cada mañana… para no rendirme ante las continuas dificultades extras que desde afuera me colocan… para demostrar que valgo, que soy capaz… para ser aceptada…

Por suerte conté siempre con el apoyo esencial de mis padres y hermanos, y posteriormente de otras personas mágicas que la vida me ha ido regalando. Gracias a ellos, una pizca salvaje en mi pecho nunca calló del todo, y no sólo continué bregando con las adversidades sino que pude ir ganando libertad en la elección de mis pasos. Y así llegó mi pasión –la psicoterapia–; comenzar a trabajar profesionalmente en ello; y un nuevo camino interior de mano del descubrimiento en mí de la espiritualidad, sostén que ha hecho posible que se abran puertas desconocidas hasta entonces o aparentemente selladas para siempre.

Una de ellas –y que me centro en ella por el día en que estamos– fue que… mi cuerpo ya no es mi cuerpo, sino que yo soy mi cuerpo, cuerpo de mujer… ese cuerpo de mujer tantas veces silenciado en la historia, y en mí agazapado, ignorado, para no sentir el abismo que me separaba de aquellas bellísimas modelos… de esa jovencita que paseaba de la mano con su chico por el parque… de los tacones que descendían las escaleras de la discoteca.

Hoy me siento, por tanto, cada vez más mujer, con mis cualidades masculinas y femeninas; a la vez que tomo distancia de todo lo que se supone que es, o no es, una mujer… pues no hay ideales: ni el éxito como competitividad y eficiencia, que nos obliga a las mujeres a valorarnos con patrones masculinos; ni la mujer  como objeto, que nos somete a cánones de belleza imposibles; ni el rol de cuidadora que también se nos impone; ni ningún otro “tienes que ser así” que hemos asumido desde niñas, o ante el cual nos hemos revelado sin la necesaria introspección  y reflexión previa.

Cada una ha de encontrar su forma de ser mujer, sintiéndola sólo como una entre las posibles. Y este es, según mi perspectiva, el camino hacia dentro…. Íntimamente vinculado, sin embargo, al camino hacia afuera (como ocurre con cualquier etiquetación), que es precisamente lo que pretende dar sentido a la celebración de este día.

No voy a entrar ahora en la necesaria lucha contra la discriminación que sufrimos las mujeres, sino que voy a concluir este pequeño escrito con un sentir mío particular que lanzo al viento:

He caminado mucho y duro…  y me queda por delante más de lo que podré recorrer… aunque en realidad, el camino es el destino. Y es que la vida es una incierta travesía de rosas y espinas… pero en la que yo cada día recojo frutos que jamás soñé.

Por eso os animo, mujeres, mujeres y hombres, a seguir para delante a pesar de los pesares… y a aplicar consciencia para que los círculos se conviertan en espirales.

Para mí la consciencia es fundamental, fundamental para que nos cuestionemos este mundo donde los valores masculinos rigen hegemónicamente la forma de pensar y sentirnos tanto de hombres como de mujeres, donde se aplaude sólo al “ganador” y se menosprecia la humildad del anonimato; fundamental para que  hombres y mujeres seamos auténticos compañeros de viaje; y fundamental para que hagamos real el principio ético de que cada ser humano en su irrepetible particularidad, es igual de válido que los demás.

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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¿Mujer y discapacidad? (3 de diciembre, Día de las Personas con Discapacidad)
Mercedes Garcia-Laso 03-12-2015 | 7:46 | 0

¿Eres mujer y tienes una discapacidad-enfermedad? Si no, seguro que tienes alguna en tu entorno cercano. Así que para los que os pique la curiosidad, os dejo aquí las diapositivas en las que me basé para dar la charla “Mujer y discapacidad… compartiendo experiencias y reflexiones” organizada por el Ayuntamiento de Logroño con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Luego en la sala me dejé llevar como siempre, provocando para generar debates interesantes;) Pero lo que os adjunto al menos os da una idea: Resumen-charla-mujer-discapacidad.

Espero que os sirva… al igual que el mini-mapa que escribí el año pasado en esta fecha; y los otros que incluyo en la etiqueta “discapacidad” de este blog… ya que la vida no me da pa más;) Menos mal que pasado mañana es puente! A disfrutar y a descansar, navegantes!

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

 

 

 

 

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25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
Mercedes Garcia-Laso 24-11-2015 | 8:55 | 0

Hoy os quiero proponer unas breves pinceladas que nos puedan invitar a pensar sobre nuestro particular posicionamiento ante el 25N, es decir, ante la violencia de género.

PRIMERO, en mi opinión el atajar esta lacra que parece no cesar, pasa por un cambio social de raíz, pues en nuestras sociedades patriarcales y falocéntricas la mujer lleva siglos considerada como inferior al hombre… y aunque en nuestra cultura ha habido importantes avances (sólo hace falta recordar la situación de la mujer en España hace 40 años) persiste la devaluación… aunque ahora sea bajo nuevas formas… bueno, y bajo otras, no tan nuevas.

Así las campañas de prevención del maltrato dirigidas a niños y púberes tienen una eficacia bastante limitada frente a lo que nuestros críos ven en los medios de comunicación e internet, donde se presentan modelos muy poco “adecuados”, por decirlo finamente… modelos que, por otra parte, no son otra cosa que la explicitación del imaginario que impera en nuestra sociedad, y del que, la mayoría de las veces, no somos ni conscientes.

No obstante, es cierto que las campañas de prevención de violencia e intervenciones sociales del estilo pueden tener su papel, ya que a todos en un momento dado, un vídeo, una lectura, un algo, nos puede ayudar a un “darnos cuenta” importante  (ejemplo: vídeo “Doble Check de notodofilmfest”, o imagen que adjunto). Aunque también he de reconocer que algunas de las campañas con las que me encuentro me gustan bien poco (pero hoy no entraré en ello).

He comenzado, como veis, por el nivel social y cultural, que es lo que hace que varíe los porcentajes de violencia entre unos países y otros, aunque en todos, quiero enfatizar, se requeriría una transformación profunda y una recuperación los valores femeninos, entre otras cosas, como explicaba en el #minimapa “Hombres y mujeres”.

EN SEGUNDO LUGAR, nos encontramos con nivel individual, es decir, la persona, su entorno y los avatares de su vida. Aquí, lo que más marca la probabilidad que tiene una mujer de ser maltratada es cómo vive sus primeros años de vida… si bien es cierto, que cualquier mujer podemos encontrarnos atrapadas por un perverso que destroza nuestro cerebro y amenaza a nuestros hijos (de ahí que haya utilizado la palabra “probabilidad”). Por otra parte, lo que más protege en un momento dado es, según mi parecer, contar con buenos amigos.

En este segundo punto hay que remarcar también el deber ético del entorno, del que tantas veces nos escaqueamos… y es que todos debemos asumir nuestra responsabilidad: ¿hasta cuándo mirar hacia otro lado para evitarme problemas? Como decía Martin Luther King “lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos.”

A este respecto, a los hombres en particular os dejo un vídeo (Jackson Katz: La violencia contra las mujeres, un asunto de hombres) subrayando que ningún ser humano es un objeto y que es vuestra responsabilidad no apoyar con el silencio cuando entre los colegas alguien hace un comentario ofensivo hacia una mujer. Esto es por supuesto también aplicable a las mujeres, que a veces somos mucho más machistas que ellos, y encima sin darnos cuenta.

POR ÚLTIMO, encontraríamos en nivel de intervención con la mujer maltratada. Y voy a acabar este mini-mapa con un resumen de una parte de un artículo de María Cruz Estada, donde se reflexiona acerca de por qué tantas intervenciones en temas de violencia contra las mujeres fracasan… siendo mi interés que nos sirva a todos de pequeño esbozo para seguir pensando y haciéndome preguntas sobre mi particular mapa mental (mis creencias, mi posicionamiento) ante esta cruda realidad. Hasta la próxima semana, navegantes! 

***

Según Estada los tratamientos se suelen convertir en fallidos por TRES tipos de errores del profesional… que son consecuencia de lo que los programas sanitarios le aconsejan o le enseñan, y también de dejarse llevar en el tratamiento por la ideología personal y por los ideales compartidos con el grupo social al que pertenece (los ideales pueden ser absolutamente legítimos pero en el trabajo con pacientes hay que poder dejarlos de lado para poder verdaderamente escuchar).

1. El primer error consiste en ACONSEJAR a la mujer maltratada algo del tipo: “No deberías soportar más esta situación”.

Este error no sólo la toman muchos terapeutas, sino también las amigas, madres, hermanas de la mujer maltratada. Lo que sabemos, o deberíamos saber los profesionales que tratamos a personas con este problema, es que cualquier intento de ayuda que venga por ese lado, NO SÓLO NO sirve para ayudar a las mujeres, sino que suele culpabilizarlas aún más, porque ellas tampoco entienden realmente por qué aguantan tanto, ni tampoco tienen las fuerzas para separarse.

Y esta culpa las lleva a angustiarse más y, con ello, a distanciarse de la amiga, hermana, madre o psicoterapeuta que así la aconsejan (angustiadas —también ellas— por el miedo de que las cosas tomen un giro dramático). Queda entonces, aparte de maltratada, sola; y quienes querían ayudarla, frustrados.

2. Otro error —error de matiz, pero fundamental— es que hace ya unos diez o doce años, cuando se empezó a considerar la posibilidad de tratar a mujeres víctimas de maltrato como tales, era bastante general que se intentara QUE ASUMIERAN SU RESPONSABILIDAD en lo que les ocurría, sobre todo cuando se comprobaba que, a pesar del tratamiento, seguían con su maltratador, o que era altísimo el índice de mujeres que, una vez alejadas, volvían al domicilio familiar. Se repetía así hasta la saciedad, y se sigue haciendo, frases como: “la mujer no es culpable, pero sí responsable”, o “hay que distinguir entre culpabilidad y responsabilidad”.

Por ello, dada la dificultad de hacer esta sutilísima distinción, eran muchas las mujeres que abandonaban el tratamiento.  Y no es que sea falso del todo, pero para que estas frases cobren todo su peso, necesitamos poder distinguir QUIÉN es el agente de la responsabilidad y sobre QUÉ se es responsable. Por esa misma razón, responsabilizar en exclusiva al maltratador, deja a la mujer maltratada la posición pasiva, es decir el lugar del objeto, lugar que es justamente del que habrá de poder salir para no ser maltratada.

3. Tampoco le parece interesante a Estada la vertiente que toman muchos tratamientos que consisten en DAR EL ESTATUTO DE VÍCTIMA a las mujeres que sufren maltrato por parte de su compañero. Y esto lo argumenta con DOS razones:

3.1. Que a partir de que se colectiviza a alguien, ya no se le puede escuchar como sujeto.

Es decir, sólo se escuchará lo que ya “sabemos” de la víctima de maltrato (decir que la maltratada actúa así, o asá, antes de escucharla), no a la persona que tienen delante, y aun menos lo singular, lo subjetivo, lo que se dice entre líneas acerca de las razones por las que esa persona —no otra, ni un colectivo— no puede salir de su situación de maltrato.

Cualquier aplicación protocolaria de una terapia (salvo la medicamentosa), cualquier tratamiento estereotipado desde la teoría, NO DEJARÁ ESCUCHAR lo que cada mujer formule a propósito de sus problemas para salir de la situación en que se encuentra.

3.2. Que a partir de serle incorporado ese nuevo nombre, el de víctima, éste se convierte así en algo del orden de una identidad: algo así como que lo que es del orden de un estar, se convierte en algo del orden del ser. De esta manera se dificulta el desprendimiento de esa nueva identidad gracias a la cual ha empezado a existir socialmente pues que por fin pertenece a un colectivo… pero a un colectivo en el que no figurará como sujeto, sino en tanto objeto nombrado por una instancia superior.

*** (artículo completo en: psicoanalisiscotidiano.wordpress.com)

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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Hombres y mujeres
Mercedes Garcia-Laso 04-03-2015 | 5:46 | 0

El día 8 es el Día de la Mujer. El año pasado escribí un artículo en la edición impresa del periódico La Rioja. Este año es turno de un Mini-Mapa práctico orientado a ser pelín más felices individual y colectivamente… a “luchar” contra la  discriminación en la vida  cotidiana, tanto externa como la que se da dentro de nuestras cabezas… o, como expresa esta ilustración de Sara Fratini, a ¡crecer juntos!

Primero, y para empezar, os dejo la pregunta: ¿qué es ser hombre? ¿qué es ser mujer?

Segundo, hay que diferenciar la etiqueta (la categorización, como dirían en estadística) “hombre/mujer”, de las características “masculinas” y “femeninas”, que yo a veces por analogía juguetona nombro como características “yan” (masculinas) y características “yin” (femeninas). Así el porcentaje yin-yan varía en un continuo y podemos encontrar incluso personas dentro de la categoría “mujer” con mucho más porcentaje yan que otras que se etiquetan como “hombre”. Nota: ojo, otra cosa es la orientación del deseo (un “hombre” puede ser 90% yan-10% yin y ser homosexual).

El asunto es que en nuestra sociedad se sobrevaloran tanto las características masculinas, a costa de las femeninas, que nos dirigimos hacia la auto-destrucción de nuestra especie. Encontramos, por una parte, a “hombres con tetas” como Angela Merker; y por otra, la diferente selección de personal para la tele entre hombres y mujeres (decidme presentadores “feos”… y ahora decidme presentadoras “feas”)

Si valoras menos cuidar a los hijos y hacer la comida, que dirigir una empresa o ser profesor de universidad, entonces ¿qué importancia le das a tu familia y a lo que comes? Hay que restablecer el equilibrio entre las cualidades masculinas (esenciales, por supuesto, también) y la cooperación, el cuidado, la empatía, la interdependencia, la generosidad… Y para ello, tanto hombres como mujeres hemos de hacer las paces con nuestra parte femenina.

Tercero, ser mujer no va asociado con ninguna característica fija. Por tanto, preguntémonos de vez en cuando: ¿actuaría igual si ella fuera un hombre? Por ejemplo, antes de comprar un regalo a un nene, averiguo sus gustos… ya que puede haber niños que le gusten las princesas y niñas que disfruten con los camiones. Cuestionarme (y lo digo como mujer) cómo, sin darme cuenta, me comporto diferente ante una persona por el mero hecho de haberle adjudicado una  etiqueta, me parece fundamental.

Y por último, y ya veis que sólo he dado unas breves pinceladas a cosicas para aplicar en el día a día, ¿y si la persona que tengo en frente fuera yo?: ¿y si me dijeran “no” a un trabajo sólo porque puedo quedarme embarazada? ¿y si me trataran como un objeto? ¿y si me “protegiesen” más que a mis hermanos? etc. etc. ect.

No obstante, la educación de las nuevas generaciones es lo fundamental: favorezcamos que germine en ellas el respeto mutuo y el amor propio.

~ Mercedes García Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica especializada en psicoterapia para pequeñas y grandes dificultades (garcialaso.com).